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'Nuestra piel es la puerta de salida de la comida basura que ingerimos'

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El temazcal es un viaje de retorno al vientre de la madre: "En esa oscuridad total encuentras muchas respuestas"

Meritxell Martorell

13 Marzo 2018 11:30

A lo largo de la historia el baño de vapor ha estado presente en varias culturas del mundo y se ha usado como terapia, ritual o tratamiento preventivo. Lo que cambia es la ritualidad que se le da o no al baño de vapor según la zona geográfica. Producir sudor es una práctica ancestralmente reconocida por sus profundos beneficios y el temazcal es posiblemente el modo más curioso de hacerlo por el significado que esconde.

El temazcal (del náhuatl temazcalli, ‘casa donde se suda’, de temaz, ‘sudor’, y calli, ‘casa’) representa el vientre de la madre, el diálogo íntimo con la tierra, el morir para volver a nacer. Un oscuro agujero que supone adentrarse en un proceso de curación, donde lo primero que tienes que hacer es reconocer tus miedos, síntomas o enfermedades para, más tarde, poder liberarte de ellos. Tradicionalmente se inició para las mujeres porque el calor que generaba era propicio para que las embarazadas dieran a luz con menos dolor.

La curiosidad que me genera esta ceremonia es lo suficientemente fuerte como arrodillarme y dejarme hechizar por la oscuridad, entrando en el útero e iniciando un intenso viaje al interior de mi subconsciente. Un camino, dicen, hacia nuestras verdades más profundas.

Un oscuro agujero que supone adentrarse en un proceso de curación, donde lo primero que tienes que hacer es reconocer tus miedos.

Meritxell Martorell

Su propósito principal es sanar, desintoxicar y deshechar todos los refinados que el cuerpo no necesita. Nuestra piel, en el temazcal, es la puerta de salida de la comida basura que ingerimos. De hecho, es el órgano más grande y más complejo después del cerebro y, por su gran función depuradora, algunos médicos consideran la piel como “el tercer riñón”. A través de la producción de una hipertermia inducida (elevación de temperatura), se consigue el objetivo deseado, la estimulación del sistema linfático.

Durante una sesión intensa de temazcal se pueden perder de 2 a 3 kg de peso, gran parte de ellos agua, aproximadamente 1.500 ml de sudor, lo que provoca una eliminación de metales pesados: zinc, mercurio y plomo, especialmente. Y cuando el sistema simpático y parasimpático responden, (homeostasis) se acelera la circulación.

Los baños de vapor prehispánicos son recomendables también para enfermedades relacionadas con el frío como la tos y la gripe porque al vapor se le agregan aromas terapéuticos que permiten que las vías respiratorias se refresquen y las impurezas sean expulsadas del cuerpo. ¡Adiós a las impurezas y desechos por sudoración! ¡Adiós Frenadol!- pienso mientras estoy dentro del inipi. Mi cuerpo físico está relajado, noto que estoy soltando y, evidentemente estoy sudando muchísimo. Pero, a la vez, me siento ansiosa, alerta. La oscuridad es total y el calor producido por las piedras (o abuelas, como les llaman los temazcaleros) es cada vez más intenso, al igual que el vapor que cada vez es más denso. Canciones que canta David, mi temazcalero o terapeuta, se mezclan con aromas naturales, oraciones, sensaciones de colores y pensamientos psicodélicos.

Cantos, risas, llantos, sollozos... todo está permitido en la casa de vapor.

Meritxell MArtorell

A los 15 minutos aproximadamente abrimos la puerta del útero para que entre un poco de aire y para hidratar nuestro cuerpo. Bebemos agua y repetimos este proceso 4 veces, el objetivo es preservar el trance emocional y espiritual adquirido en el temazcal. En total, 60 minutos de oscuridad absolta con tus propios pensamientos.

Úrsula y David, que trabajan como temazcaleros desde hace varios años, son mis guardianes. Tienen bien claro cuál es su responsabilidad y que deben cuidar de mí, la persona que está dentro. Reconocen que en la actualidad las emociones son las grandes olvidadas, los problemas emocionales o existenciales son causas que muchas veces terminan en enfermedad.

Si nos duele la cabeza nos tomamos una aspirina o un ibuprofeno, pero… ¿qué hacemos si nos duele el alma? Nos lo callamos, nos tomamos una birra y los más valientes vamos al psicólogo o intentamos entendernos. “El temazcal, podría ser la casa de las emociones”, aseguran.

Úrsula, temazcalera

El temazcal representa la energía femenina, la casa es la tierra y todos entramos después del ciclo de piedras para poder nacer.

Úrsula, temazcalera

Dentro del temazcal se genera un ambiente propicio para que las personas puedan acceder a sus propios bloqueos emocionales y resistencias. Cantos, risas, llantos, sollozos... todo está permitido en la casa de vapor. Me animo con las canciones y, siguiendo el ritmo de David, canto y bailo sudada, sumergida en mis pensamientos. "No vengan por curiosidad, vengan porque vienen a soltar algo", dice David.

No sé si las dos horas que ha durado la ceremonia han sido suficientes para “desbloquearme” totalmente, pero al finalizar la cuarta purificación me siento realmente ligera, tanto física como mentalmente.

Los dos terapeutas verbalizan tantos beneficios de esta práctica ancestral que incluso la recomiendan a personas con dolencias tales como ansiedad, diabetes, enfermedades crónico degenerativas, sobrepeso, adicciones e incluso cáncer. Están convencidos de su poder, pero aseguran que, como cualquier otra terapia alternativa, se necesita tiempo y fe. “Con una sola sesión nunca será suficiente”, admiten.

David, temazcalero

Aquí venimos a soltar todas las cosas que agarramos en el vientre de la madre .

David, temazcalero

Aunque no hay ninguna prueba científica que demuestre su validez, e incluso aunque me parezca arriesgado asegurar que entrar en un temazcal pueda curar a personas con cáncer o diabetes, sí que está demostrado que la combinación de calor y hierbas medicinales puede resultar una gran práctica paliativa.

Es un ejercicio que, funcione o no funcione, nunca será nocivo para nosotros, reconocen los terapeutas. Al contrario, solo suscitará una nueva conducta saludable que nos puede acompañar en nuestro equilibrio físico y emocional. Una forma de depurar. Un baño o ritual que despierta armonía y bienestar. O, como fue mi caso, ganas de bailar y cantar.

[Vía Meritxellmartorell.com]

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