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El artículo de PlayGround que está indignando a cientos de ultranacionalistas polacos

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Ataques de spam, acusaciones de "contenido difamatorio" y reclamaciones para reescribir la historia en favor del nacionalismo polaco… Esta es la virulenta reacción de un lobby próximo al ultraderechista Ley de Justicia tras nuestra cobertura de su ley que revisa el Holocausto

Margaryta Yakovenko

16 Mayo 2018 13:58

PlayGround ahora es el nuevo objetivo de los ultranacionalistas polacos. Hace semanas, este medio recibió una serie de correos que nos acusaban de publicar “contenidos difamatorios”. En ellos se discutía la utilización del concepto “campo de concentración polaco” en este artículo y en este para hablar de Auschwitz, uno de los peores campos de exterminio jamás creados por el ser humano.

El remitente de los correos era la Liga Polaca contra la Difamación (RDI según sus siglas en polaco), un lobby de presión ultranacionalista que nos informaba que la manera correcta de referirse a los campos de genocidio sería: "Campamentos alemanes en la Polonia ocupada por los alemanes", "Campamentos alemanes nazis en la Polonia ocupada por los alemanes", "Campamentos alemanes en la Polonia ocupada por los nazis" o "Campamentos nazis en la Polonia ocupada por los alemanes". Los cambios que exige la Liga son la consecuencia de una polémica ley que revisa el Holocausto y que fue recientemente aprobada por el partido gobernante Ley y Justicia. La norma castiga con hasta tres años de cárcel a todo aquel que use la expresión “campos de concentración polacos”.

Duramente criticada por Israel, EE UU y la Unión Europea, la única intención de la medida es revisar el pasado antisemita de Polonia, que por desgracia para la Liga Polaca, no solo se constató durante la ocupación nazi. Hay rastros de antisemitismo polaco en los controles de los guetos judíos, en las redadas callejeras bajo la sombra del SS, en los contrabandistas Szmalcowniks que dejaban huir a los judíos a cambio de dinero. Hay, sobre todo, rastro en la matanza de centenares en Jedwabne en 1941, en la de Kielce, en los pogromos establecidos entre 1944 y 1947. Crímenes donde no hay huellas nazis.

Precisamente la matanza de Jedwabne, cuando el 10 de julio de 1941,la mitad de los habitantes del pueblo encerró en un establo y quemó vivos a la otra mitad (se contabiliza que murieron entre 300 y 1.600 personas), es uno de los rastros antisemitas que la Liga intenta borrar no solo de los libros de historia polacos, sino también del imaginario colectivo. El medio argentino Página 12 también fue contactado por la Liga exigiendo que eliminaran de su web el artículo Rostros Familiares en el que el psicólogo Federico Pavlovsky relataba la masacre porque utilizaba una fotografía que no se correspondía con el hecho relatado. A Página 12 se les acusó de inducir a los lectores al engaño de “la tesis del antisemitismo polaco”. Como el medio se negó a retirar el artículo, la Liga ha decidido denunciarles ante la Corte del distrito de Varsovia, amparándose en el artículo 53 de la Ley del Instituto Nacional de Recuerdo. En la misma ley, pero en el artículo 55, se tipifica desde 2018 como delito “atribuir los crímenes nazis a la nación polaca o al Estado polaco”.

La Liga también ha tomado acciones legales contra el periódico El País, Le Parisien o la BBC. Paralelamente, los ultranacionalistas polacos han iniciado una campaña de odio contra el propio museo de Auschwitz, que ha sido blanco de “noticias falsas, odio y difamaciones”. Se les acusa a todos de difamación por relacionar Polonia con antisemitismo, nazis y muerte de judíos.

Por el momento, nuestro medio no ha recibido una citación ni ninguna denuncia formal. Lo que sí hemos recibido es una campaña de acoso promovida por la Liga a la que se han sumado cientos de ultranacionalistas polacos. Nuestros artículos están siendo comentados por cuentas que intentan enseñar historia recalcando que los campos de muerte eran todos nazis. Nos acusan de difundir mentiras y se nos exige respeto a la verdad, pero solo a la verdad del partido ultraderechista Ley y Justicia.

Este lunes, nuestro medio también era víctima de una campaña de envíos masivos de correos. La granizada duró algo más de 12 horas en las que llegamos a recibir cerca de 300 correos por hora. En ellos se nos exigía que censuremos los artículos que llevan la expresión de “campos de concentración polacos”. Se trata de una campaña de spam que ha sido orquestada directamente desde las redes sociales de la Liga, que solicitaba a todos sus seguidores iniciar un bombardeo contra los periodistas de este medio.

Por suerte para los medios internacionales, escribir que Polonia fue cómplice con el Holocausto nazi, de momento solo es delito en la propia Polonia. Por desgracia para los polacos, las campañas de odio y la reescritura de la Historia está ahora amparada por su propia ley.

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